miércoles, 30 de julio de 2008

De Juana, si nadie lo impide volverá a la calle el sábado

Una rata que solamente ha cumplido escasos meses por año trabajado...
Una rata que vivirá (porque así lo ha querido) entre familiares de sus víctimas...
Una rata que nunca se ha arrepentido de sus asesinatos...
Una rata que dice seguir perteneciendo a ETA...

Os adjunto un pequeño documento sobre los asesinatos de susodicha rata así como un breve resumen de su historia (de pasado falangista) que conste que éste resumen lo he sacado de Wikipedia...

Bautizado como José Ignacio de Juana Chaos, su familia no era vasca ni cercana al nacionalismo vasco. Su padre, Daniel de Juana Rubio era médico, natural de Miranda de Ebro (Burgos). Daniel de Juana participó en la Guerra Civil como teniente asimilado en el ejército franquista, siendo condecorado con una medalla de campaña, dos cruces rojas y una cruz de guerra. Se afilió a la Falange en 1943. Su madre, Esperanza Chaos, nacida en los años veinte en Tetuán, capital del protectorado español de Marruecos, era hija de un militar, destinado allí en aquella época. El matrimonio se trasladó a Legazpia debido al trabajo de Daniel de Juana, médico de la empresa del empresario Patricio Echeverría Elorza (que obtuvo el título de conde de Echeverría de Legazpia durante el franquismo), una de las principales acerías de Guipúzcoa. La casona donde nacieron y vivieron los dos hijos del matrimonio, Altamira (actualmente divorciada de Jesús María Herrera, hijo del comandante del Ejército José María Herrera, asesinado por ETA en 1977) y José Ignacio, estaba junto a la casa cuartel de la Guardia Civil en el pueblo. Ignacio de Juana jugaba frecuentemente al fútbol con los hijos de los guardias civiles. Cuando aún era un niño se trasladó a San Sebastián con su familia, donde residió hasta 1983.

12 de junio de 1985. El comando Madrid ataca con metralletas el coche oficial en el que viajaban el coronel del Ejército Vicente Romero y a su chófer, Juan García Jiménez, soldado del Ejército. Ambos resultaron asesinados. Los terroristas dejaron una bomba-trampa en el vehículo con el que huyeron del escenario del crimen. En la explosión del vehículo resulta muerto el agente de la Policía Nacional y artificiero Esteban del Amo.

29 de julio de 1985. El vicealmirante de la Armada Fausto Escrigas Estrada muere asesinado tras el ametrallamiento de su vehículo.
9 de septiembre de 1985. Un coche-bomba explota al paso de un furgón de la Guardia Civil en la plaza de la República Argentina. Aunque ningún agente murió, el ciudadano estadounidense Eugene Kent Brown, que paseaba por la zona, resulta muerto debido a la onda expansiva.

25 de abril de 1986. Un coche-bomba cargado con 25 kilos de goma 2 y metralla hace explosión al paso de un Land Rover de la Guardia Civil en el que viajaban nueve guardias civiles con misiones de vigilancia en las embajadas del barrio de Salamanca en el cruce entre las calles de Jorge Juan y Príncipe de Vergara. Cinco agentes de la Guardia Civil resultan muertos: Juan Carlos González, Vicente Javier Domínguez, Juan José Catón Vázquez, Juan Mateos Pulido y Alberto Alonso Gómez.

17 de junio de 1986. El coche oficial en el que viajaban el comandante Ricardo Sáenz de Ynestrillas, el teniente coronel Carlos Vesteiro Pérez y al soldado Francisco Casillas Martín es ametrallado, resultando muertos los tres ocupantes del vehículo.

14 de julio de 1986. Una furgoneta bomba cargada de explosivos, conectados a su vez a cinco ollas a presión repletas de tuercas, tornillos y eslabones de cadena, estalla al paso de un autobús de la Guardia Civil en la plaza de la República Dominicana con 54 agentes en prácticas de la Agrupación de Tráfico de entre 25 y 19 años de edad. Doce agentes resultaron muertos: Jesús María Freixes, Santiago Iglesias Rodino, Carmelo B. Álamo, Miguel A. Cornejo Ros, José Calvo Gutiérrez, Andrés José Fernández Pertierra, Antonio Lancharro Reyes, José Joaquín García Ruiz, Jesús Gimeno Gimeno, Juan Ignacio Calvo Guerrero, Javier Esteban y Ángel de la Higuera López. Como declaró uno de los terroristas en el juicio, Esteban Esteban Nieto, la intención era causar «el mayor número de bajas posible».[2]

También trató de asesinar en 1986 al Fiscal General del Estado, Luis Antonio Burón Barba y al presidente del Tribunal Supremo Antonio Hernández Gil.

El resto de víctimas no mortales de De Juana no se incluyen en esta lista.

¡POR TODO ESTO, LA RATA DE JUANA NO HA LLEGADO A CUMPLIR UN AÑO DE PENA POR CADA ASESINATO! ¡O TODO ESTO ES TOTALMENTE ANORMAL O ALGO GRAVE ESTA PASANDO!

2 comentarios:

Thorshavn dijo...

21 años por 25 asesinatos, si sacamos la consecuente regla de tres, resulta que si alguien le mete dos tiros en la frente al hijo de puta de ZP, no debería estar en prisión ni un año. Merece la pena, aunque algo nos hace sospechar que no se nos iba a medir con el mismo rasero que a este ASESINO MALNACIDO. Y eso, a pesar del bien que le haríamos al país.

Javier Ayanotna dijo...

Ni olvido ni perdón.

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